Sin contrataciones extraordinarias y con ocho técnicos nuevos, la división mayor despedirá su competencia de 20 participantes en una rueda, que tiene vigencia desde la temporada 1991/1992 cuando se instauraron los Apertura y Clausura.

El certamen, que no tendrá descensos, representa una exigencia de diferente modo para los clubes grandes, que cedieron su protagonismo en la última década, lo que permitió la irrupción de nuevos campeones como Lanús, Banfield, Argentinos Juniors, Arsenal y Newell’s Old Boys de Rosario.

River, ganador del último torneo Final, presentará como principal novedad el debut del DT Marcelo Gallardo, que tomó las riendas del plantel luego del inesperado portazo del riojano Ramón Díaz.

La lesión de Fernando Cavenaghi más las bajas de Carlos Carbonero y Manuel Lanzini suponen un equipo de menor jerarquía respecto del campeonato pasado. Julio Chiarini, como arquero suplente, y Leonardo Pisculichi, como alternativa ofensiva, fueron las únicas incorporaciones del actual campeón.

Boca perdió definitivamente a su capitán y emblema, Juan Román Riquelme, lo que supone una ”bomba de tiempo” en caso que los resultados no sean favorables para la pelea por el campeonato.

Carlos Bianchi, el DT más ganador de la historia del club, asumirá el cuarto torneo desde su retorno con la presión de una campaña a la altura de la historia para no poner en riesgo su condición de intocable.

El defensor Mariano Echeverría, los mediocampistas César Melli, Gonzalo Castellani, Federico Carrizo y José Fuenzalida y los delanteros Jonathan Calleri y Andrés Chávez fueron los refuerzos conseguidos por la entidad ”xeneize”, que no festeja un título desde 2011 bajo la dirección técnica de Julio César Falcioni.

Racing, cuya última estrella bordó en 2001, logró el regreso de Diego Milito -integrante de aquella gesta con Reinaldo ”Mostaza” Merlo- como cabeza de un grupo de incorporaciones prometedoras.

Con la conducción de Diego Cocca, DT de buen gusto por el juego y gran campaña en el ascenso con Defensa y Justicia, el club de Avellaneda contrató jugadores de buen presente y experiencia probada en el fútbol argentino.

Así, llegaron Luciano Lollo de Belgrano de Córdoba; Leandro Grimi, Nicolás Sánchez y Facundo Castillón de Godoy Cruz de Mendoza; Ezequiel Videla de Colón de Santa Fe más los retornos de Iván Pillud y Ricardo Centurión, entre las novedades más salientes del su plantel.

San Lorenzo, una vez terminada su participación en la final de la Copa Libertadores, se enfocará en el campeonato con la base del equipo campeón del Inicial 2013 y un plantel rico, más allá de las próximas desvinculaciones.

Ignacio Piatti, Leandro Romagnoli y el arquero suplente Cristian Alvarez tomarán el camino de Angel Correa, que se desligó del plantel por una venta al Atlético de Madrid todavía en suspenso por un inconveniente cardíaco.

Para el nuevo campeonato, San Lorenzo consiguió la vuelta del ”Pitu” Pablo Barrientos y contrató al arquero Leonardo Franco, ex mundialista en Alemania 2006.

Tras su dificultoso regreso a Primera, Independiente cambió técnico (Jorge Almirón por Omar De Felippe), mantuvo la columna vertebral de la B Nacional y sumó refuerzos prometedores (Juan Martín Lucero y Rodrigo Gómez, entre otros) con los que aspirará a recuperar el protagonismo en la categoría mayor.

El mismo desafío también se le presenta a Vélez, pese a las bajas-Mauro Zárate, la más trascendente-; y también a Newell’s, que recuperó a Ignacio Scocco y sumó al arquero Oscar Ustari y al experimentado defensor Leandro Fernández, surgido en el club.

Estudiantes y Lanús, de recientes buenas campañas y con la misma base de plantel, apuntarán a pelear en los puestos de vanguardia; mientras el resto tomará el campeonato como una transición rumbo al nuevo ordenamiento entrará en vigencia en 2015.
Telam

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