En unas finales, ante el bicampeón, frente al mejor jugador del planeta y en su propia casa. Nadie, ni siquiera el más loco del mundo, lo hubiese imaginado. Pero es la realidad y no una película de ciencia ficción. Es San Antonio, con su cultura del equipo como estrella, dando una verdadera lección de básquet ante el máximo nivel de exigencia posible. Los Spurs destrozaron y ridiculizaron a Miami, ganaron por un contundente 107-86 y se pusieron 3-1. Sí, Manu Ginóbili, la leyenda, está a un triunfo más de su cuarto anillo de campeón. ¿Será el domingo en Texas?

No tuvo la efectividad casi irreal del juego 3 (al borde del 76% de campo), pero San Antonio dio una clínica en el primer tiempo al igual que en la noche del martes. Hizo lo que quiso con el Heat y lo redujo a un equipito gastado y apagado. Sí, al bicampeón y en su casa. Básquet total, completo, a la manera texana de que su mejor estrella es el equipo. Lo de los Spurs rozó la perfección en los dos costados.

La defensa fue fantástica, haciendo que para Miami sea una hazaña anotar (12-34 campo). Lo mejor, evitar las corridas (no permitió puntos de contra) y construir una muralla en la pintura cerrando todos los caminos. El local intentó ser agresivo, pero de tanto pasó a ser testarudo y chocó siempre. Y el ataque, vistoso, solidario y efectivo como siempre. Sí, una nueva exhibición de paciencia y pase extra hasta encontrar la mejor opción de tiro: 12 asistencias y 55.6% campo. Leonard (8 y 8 rebotes), Diaw (3, 5 y 4 pases gol), Parker (12 tantos), Green (3-4 triples), Mills (8 en 10m). Todos aportando para el 55-36 (llegó a ser 53-33).

El Heat levantó un poco en defensa, LeBron prendió motores y el local se arrimó a 13 (61-48) en 4m. Pero el Rey estuvo solo (Wade llegó a estar 1-10 campo) y San Antonio acomodó todo bien rápido, con Diaw haciendo de todo, Parker matando con sus recursos ofensivos y Leonard en modo topadora: paliza por 81-57 tras el 3º que hasta generó abucheos en el estadio. El último fue de relleno.

¿Ginóbili? Siete puntos en 28m sin necesidad de forzar la máquina. El equipo hizo el resto y provocó que Miami perdiera partidos seguidos en playoffs por primera vez desde el 2012. Veamos… Leonard la rompió toda como en el tercero, con 20 puntos, 14 rebotes, 3 asistencias, 3 robos y 3 tapas. Diaw rozó el triple-doble (8 tantos, 9 tableros y 9 pases gol), Parker anotó 19 unidades y Duncan (10 y 11 recobres) se convirtió en el líder histórico en doble-dobles en playoffs (158).

Todo conjunto que se puso 3-1 en finales fue campeón. Manu ya se relame. Su cuarto anillo está cada vez más cerca.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here