La interminable novela de la AFA sumó un capítulo escandaloso

Los casi 35 grados que el termómetro marcó este martes en Buenos Aires tuvieron una sensación térmica bastante mayor en muchos dirigentes del fútbol argentino luego de escuchar las declaraciones del presidente de la Nación. Mauricio Macri habló de varios temas y cerró su conferencia de prensa respondiendo sobre la fuerte crisis en la que se hunden cada vez más la AFA y los clubes, les apuntó con dureza a los directivos y se refirió al final del programa Fútbol para Todos al reiterar que el Estado no pondrá más dinero. No fueron pocos los que se sintieron heridos por los dichos de Macri. La gran mayoría eligió no hablar. Raúl Gámez, hombre a cargo de Vélez, fue el único que se animó a responderle aunque se dejó dominar por la ira y le dijo »hijo de pu…» en un programa radial. Más allá del enojo, los dirigentes siguen sin encontrar una salida al caos de la pelota criolla.

»El fútbol está en una crisis terminal, tal vez peor de la que recibimos en el país. Y veo que sus dirigentes en vez de encarar el tema, de ponerlo sobre la mesa como hicimos los argentinos con los temas nacionales, siguen tratando de encontrar un atajo, un parche y no toman las cosas con la suficiente seriedad. Por pedido de ellos y confirmado por aclamación por la ciudadanía argentina, el Estado no va a participar más desde el Programa Fútbol Para Todos con la Asociación del Fútbol Argentino. Hace seis meses que lo tienen en claro, así que espero que hayan previsto cómo van a seguir a partir de febrero», expresó el jefe de Estado.
Además, Macri arremetió: »No hay excepciones para nadie, así como tienen que pagar impuestos Cristóbal López, OCA y Milagro Sala, tienen que pagar impuestos los clubes. Tienen que cumplir con sus obligaciones». Y cerró: »Espero que la AFA, los clubes en general, abandonen la oscuridad y se transformen en instituciones transparentes, creíbles, confiables, que formen jóvenes para ser buenos deportista y buenas personas. El camino no es seguir haciendo las cosas mal».
Gámez habló, furioso, en radio »Lo escuché hablar al presidente de los argentinos sobre los dirigentes con una soberbia… Me da vergüenza y eso que lo voté. Quiero que le vaya bien, pero que deje al fútbol porque no puede ser la presión que está ejerciendo sobre los clubes para que seamos cada vez más pobres. Quiere beneficiar a sus amigos empresarios para que hagan negocios con el fútbol», criticó de entrada. Sobre el final de la nota se despachó a puro insulto: »Es un hijo de p…, lo que ha hecho con el fútbol este tipo, este pedante, soberbio, basura, del presidente de los argentinos no tiene perdón de Dios. Estoy fuera del sistema, no se puede pelear contra estos cachivaches que hacen abuso de poder».
Los dirigentes con los que se comunicó Clarín prefirieron no dar declaraciones, pero coincidieron en darle la razón a Gámez, más allá del injustificable exabrupto. »Es el único que tiene huevos de salir a decir lo que pensamos la gran mayoría», contó un directivo de Primera. »Es poco feliz que el presidente compare a los clubes con morosos impositivos. Sorprende de alguien que fue dirigente de fútbol y durante diez años acató lo que decía (Julio) Grondona», sostuvo una voz influyente de un equipo de Capital. »El presidente puede opinar lo que le parezca. Para nosotros la solución tiene que venir de adentro del fútbol», comentó Daniel Ferreiro (vice de Nueva Chicago). »No es nuevo lo que dijo Macri, pero no estoy de acuerdo con asfixiar a los clubes», resaltó por su parte Víctor Blanco (Racing) en radio La Red. Marcelo Tinelli, en tanto, sentó postura al darle retweet a lo que dijo el mandamás de Vélez.
Fernando Marín, titular del Fútbol para Todos, salió al cruce de Gámez. »Estoy azorado. Debe pedirse diculpas así mismo y a los argentinos, es triste escuchar a un dirigente expresarse de esta manera. Siento pena», le dijo a este diario. »La dirigencia se tiene que poner de acuerdo porque vive enfrentándose de manera preocupante. Es legítima la ambición de poder, pero no es legítimo desbandarse y poner a los clubes al borde de la quiebra», aportó.
La falta de soluciones tangibles a la crisis es lo que alarma. »Estamos muy desordenados y por eso no hay una solución. Así como estamos de divididos no podemos negociar de la mejor manera», reconoció Blanco. En este aspecto, se reflotaron las charlas con Fox y Turner (la primera oferta había sido insuficiente) por los derechos de televisación, mientras que se enfrió lo de ESPN. Marcelo Tinelli, quien pretende ser un candidato de consenso a la AFA, lleva adelante las negociaciones y en los próximos días habría novedades. Los dirigentes piden unos 3.500 millones de pesos para la televisación del fútbol y siguen esperando cobrar los 350 millones que la Comisión Normalizadora prometió pagar en diciembre (Javier Medín está en Estados Unidos por este tema) y el resarcimiento del Gobierno (ofreció 180 millones) por romper anticipadamente el contrato del FpT. Ayer tuvieron un golpe de calor al escuchar la voz presidencial.

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