Según Mendoza Gol, Independiente, de muy poco volumen de juego en la primera etapa, no la pasó bien por momentos en el Ducó. En el PT contó con dos situaciones claras a manos de Palote Vega pero ambas se fueron por encima del travesaño. Con poco, se topó con un gol de Rossi tras una buena maniobra de Tonetto. Pero Huracán, que había sido un poquito más, lo dio vuelta rápido: Ayala salió lejos y Arraya lo empató y al toque Villafañez puso el 2-1.

En el complemento los ingresos de Gómez, Cardozo y Gutiérrez le hicieron bien al Azul, que de a poquito comenzó a merecer el empate. El propio Gutiérrez iba a ser el encargado de, sablazo mediate tras el despeje de Monzón, poner el 2 a 2 cuando el reloj marcaba 49′ del ST. Así todo, la alegría casi le dura poco: Arraya lo perdió en la última de manera increíble cuando solo la tenía que empujar…

Sea como sea, mereciendo o no, jugando por momentos bien, por momentos mal, todos los partidos de la Lepra tienen, a fin de cuentas, un denominador común: no pierde. El Azul rescató su invicto en el último suspiro y espera por el entonadísimo Banfield (lunes 17 h en el Gargantini).

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