Cayó sobre el Mallorca una buena nevada, y no llegaba de arriba, sino de enfrente. El Madrid se abatió contra su rival con una conseguida mezcla de ataque y defensa. La defensa empezó en el propio campo del Mallorca, y con ella ya estaba medio montado el ataque. El Mallorca no pudo acreditar juego ofensivo porque su propósito fue abortado de raíz: se le vino encima una copiosa carga blanca. Todo el temporal transcurrió entre la zona creativa madridista y el portero Aouate.

Pellegrini mantuvo el orden que ha dado cohesión al Madrid, y Benzema siguió sacrificado en el banquillo mientras Gago aprovechaba la baja de Lass. Esta vez Gago pareció futbolista del Real Madrid. Hizo un trabajo pulcro, atento, e incluso regaló algún adorno para embellecer la seriedad de su empeño.

LEÉR MÁS  La Bombonera: el mejor estadio del mundo

Por encima de la presencia de Gago, digna pero anecdótica, estuvo la reaparición de Kaká, que intervino sin plenitud pero prometedor. Van der Vaart, su feliz sustituto en partidos anteriores, fue titular con él, pero la ironía del destino los separó el día mismo de su coincidencia. Lesionado a los veinte minutos, Van der Vaart dejó su puesto a Granero, otro con parecido afán de reivindicarse. Lo hizo con un buen gol y mayor actividad que en sus precedentes apariciones, ya algo remotas, pero en ciertas jugadas le sobró ingenuidad para que su papel fuera completo.

LEÉR MÁS  Quién podría ser el primer refuerzo de Boca para la Libertadores 2018

Puesta esta temporada a nevar, nieva sobre mojado en el protagonismo de Higuaín, refrendado anoche con una excelente actuación. Fue su fucilazo de nieve a la escuadra lo que congeló de entrada al Mallorca. Arbeloa, ayer lateral derecho por la ausencia de Ramos, le facilitó el espléndido 1-0 con un desmarque que permitió a Higuaín la maniobra ideal para procurarse entre la defensa una rosca de zurda hacia el ángulo. La idea y la ejecución, perfectas, determinaron su brillo para el resto de la velada, pródiga en arranques, asociaciones, remates y vibración general de este goleador que ha revertido el primitivo prejuicio que lo señalaba como un redomado fallón. Satisfecha la demanda, Higuaín añadió a su oferta el pase del 2-0, con un astuto amago para fugarse del marcador y la estricta sutileza para salvar por arriba, hasta Granero, la oposición defensiva.

LEÉR MÁS  El Kun Agüero rompió el silencio luego del desmayo con la Selección

El Mallorca apenas pudo tener el balón. Estuvo premioso y sin abrirse en ataque, o fue condenado a ello por el acoso de un Madrid que va demostrando cómo su especialidad de fútbol directo no excluye la calidad para el toque y la elaboración. Dinámico y constante en su ataque, autoritario, sugiriendo siempre peligro de gol, al Madrid solo le faltó anoche un Cristiano más entonado. En medio de la estampa blanca, CR no rascó bola ni bolazo sobre la nieve.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here