El Lobo se impuso 1 a 0 a Defensores de Belgrano y obtuvo el tan ansiado ascenso.

Gimnasia y Esgrima de Mendoza derrotó a Defensores de Belgrano de Villa Ramallo por 1 a 0 y consiguió el tan ansiado ascenso a la Primera B Nacional.

El conjunto del Parque comenzó mejor, y a los 2 minutos avisó con un cabezazo de Palacios Alvarenga. Sin embargo, a los 8 minutos Diego Mondino debió dejar la cancha por una contractura en su pierna derecha, dejando su lugar a Walter Poblete.

En ese momento la visita se animó y emparejó las acciones, aunque el partido se hizo muy trabado, y se jugaba mucho en la mitad de la cancha. Los arqueros fueron casi espectadores de lujo en los primeros 45 minutos.

Otro fue el inicio de Gimnasia en el segundo tiempo, intenso y presionando bien arriba para recuperar el balón. De esa forma obligó a Defensores a replegarse y a no jugar tan cómodo como lo había hecho en la primera mitad.

Desde el arranqe Llama y Becerra se mostraron mucho más activos, y así el “mensana” se adueñó del desarrollo, buscando lastimar por las bandas, pero sin perder la paciencia.

Sin dudas que a esa altura se jugaba otro partido, muy diferente a lo que se había dado en la primera etapa, con un Blanquinegro siendo más protagonista, aunque sin poner en peligro el arco de Villa Ramallo.

Y fue así como, luego de una buena jugada de Neri Espinosa, Cristian Llama ingresó al área y sacó un remate alto imposible para el arquero visitante, poniendo el 1 a 0 a los 18 del complemento.

A partir de allí el partido se jugó al ritmo del Lobo, con el ingreso de Sergio Oga (en lugar del goleador Llama) para tener la pelota y asistir de contra a Palacios Alvarenga.

El nerviosismo se adueñó de Defensores de Belgrano, que vio como en dos jugadas se quedaba con dos jugadores menos: a los 28 fue expulsado Fernando Torrent, mientras que a los 34 Matías Galvaliz sufrió la misma suerte.

Los minutos finales fueron una fiesta en el Víctor Legrotaglie, con las tribunas llenas de almas que no paraban de alentar a sus jugadores. Así, y ante un equiopo totalmente desarmado y volcado al ataque para lograr el empate, Gimnasia lo pudo haber liquidado: Oga cabeceó solo una pelota en el área que se fue por muy poco, y luego el arquero  Braian Olivera le tapó dos mano a mano a Alvarenga.

Así, y sin más tiempo para nada, el árbitro Luis Medina dio el pitazo final y se desató el festejo. Gimnasia vuelve a la B Nacional, como lo hizo en esa noche del 2014 en el mítico Kempes, ante nada más y nada menos que Talleres.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here