Cyril Despres, el tricampeón del Rally Dakar que vino a revelar sus secretos

Si hay una prueba de que el Dakar llegó a Sudamérica para quedarse, ésa es que una figura como Cyril Despres, último ganador en motos y tres veces campeón, haya cruzado el Atlántico en plena preparación sólo para volcar sus diez años de experiencia en esta competencia a los novatos pilotos del rally más duro del mundo.

La presencia del piloto francés de KTM Red-Bull en el “seminario Dakar” fue una “inmensa ayuda”, según coincidieron varios pilotos argentinos, y algo inédito en la historia del Rally, y casi una rareza en un mundo tan competitivo como es automovilismo deportivo del más alto nivel.

Con la sencillez que lo caracteriza, sin divismos y con una predisposición poco habitual en este tipo de figuras, el ganador del Dakar 2005, 2007, y 2007 se sentó durante varias horas frente a 120 pilotos para revelar todos sus secretos y los “detalles que pueden hacer la diferencia”, según resumió el propio Despres en diálogo con Télam.

“Es bueno ayudar en la medida pueda y aportar lo que sé, el Dakar es una competencia muy difícil y hay detalles que pueden hacer la diferencia”, le dijo a Télam. Y rememoró: “Cuando comencé no fue nada fácil. Y me hubiera gustado tener la oportunidad de escuchar al alguien con experiencia”.

Este francés nacido hace 36 años en Fontainebleau contó que cuando el director del Dakar, Etienne Lavigne, le propuso venir a Buenos Aires para participar de la charla con los pilotos sudamericanos no dudó en aceptar y que una de sus motivaciones para hacerlo tuvo que ver con el agradecimiento a los dos países que albergaron el Dakar tras su retiro involuntario de Africa.

“No olvido que Argentina y Chile nos dieron la posibilidad de traer el Dakar y darle consejos a los pilotos debutantes de estas tierras me parecía una buena forma de retribuir todo lo que hemos recibido. Y esto es una forma de ayudar a los que se inician”, enfatizó un agradecido Despres.

Ese agradecimiento se trasluce en una sonrisa cuando recuerda el aliento de la gente a lo largo de los más de 9.000 kilómetros que desanda cada año el Dakar, desde las grandes ciudades hasta los pueblitos más remotos, donde siempre hay manifestaciones de aliento y cariño.

Consultado por Télam sobre si vislumbra más Dakar por delante en ambos países, Despres no duda: “Claro que puedo imaginarme muchos Dakar aquí en el futuro. Tanto la Argentina como Chile tienen el espacio y lugares para recibir esta competencia con todo el espíritu que este rally requiere”.

El piloto francés, con la cabeza puesta en lo que será la tercera edición sudamericana, anticipa que será “muy complicada” y que deparará nuevos desafíos, incluso para él que arrastra una valiosísima experiencia.

“Este Dakar tendrá una gran dificultad, y si bien, en estos 10 años que corrí nada ha sido fácil –aclara- esta vez, no sé con lo que me voy a encontrar. Iremos para el Norte y eso es totalmente nuevo para todos”.

De hecho, los pilotos aún no tienen el recorrido general por dónde pasará el rally en 2011 aunque sí saben que esta vez incluye Jujuy, Salta y luego rozará Bolivia para cruzar a Chile por el Paso de Jama y adentrarse entonces en el extremo más norte del árido desierto de Atacama.

Despres no se recuesta sobre los logros conseguidos y advierte a los pilotos que se suman a la aventura que un “Dakar no se gana porque sí”, que es “fundamental sumar experiencia” para alzarse con la victoria y por sobre todas las cosas “es un estilo de vida”.

“Ganar un Dakar es difícil, hay mucha preparación y sacrificios. Uno deja muchas cosas en el camino”, reflexionó el francés con cierto aire de nostalgia .

En ese sentido, un íntimo Cyril reveló: “En estos años dejé de lado muchas cosas a nivel personal, le entregué 10 años de mi vida al rally. Perdí muchas salidas con amigos, almuerzos familiares y otras tantas más”.

Pero, la sonrisa le volvió a la cara cuando llegó la hora de justificar la razón de todo ese sacrificio y tantas pérdidas. “El sabor de ganar un Dakar es incomparable. Cuando pensás en eso te vienen las fuerzas para seguir adelante”.

Es justamente por eso que el campeón devela otro de sus consejos de oro para enfrentar el rally más exigente y agotador del mundo. “Siempre salgo a ganar y cada día que pasa, etapa tras etapa, pienso que lo puedo hacer, sin importar cómo me esté yendo”, explicó.

Prueba de ello, son las experiencias que vivió en carene propia en las ediciones de 2007 y 2010 cuando los números no parecían estar de su lado.

Recordó que “en 2007, última competencia en Africa, el tercer día de competición estaba en la posición 29 y era fácil parar y volverme. Yo no sabía qué iba a pasar y resulta que ese año gané el Dakar”.

“Siempre se puede ganar, como en la edición pasada cuando Marc Coma (el catalán campeón en 2009) tenía mucha ventaja y después fue penalizado. Gana el que comete menos errores”.

A la hora de la despedida, Despres habló de su beba nacida hace apenas dos meses y medio, y la singular tranquilidad que le da tener una hija mujer. “Estoy contento de tener una nena, porque sé que no se va a subir a una moto y no me va a hacer sufrir como yo a mis padres”.

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