La Academia se clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana de fútbol, al vencer por 3 a 2 como visitante a Independiente Medellín de Colombia, que terminó con ocho jugadores, y ampliar la ventaja del 3-1 cosechado en la ida en Avellaneda.

Leonardo Castro (5m y 25m PT) puso en ventaja a DIM, pero Diego González (44m PT), Pablo Cuadra (de penal, 16m ST) y Brian Mansilla (47m ST) revirtieron el marcador para los de Diego Cocca, que en la próxima instancia se medirán con Corinthians, de Brasil.

El conjunto local terminó con ocho jugadores por las expulsiones de Toloza, Saiz y Lopera, todos en el complemento.

Los colombianos salieron de entrada a buscar la ventaja y la cristalizaron rápido, a los 5m, cuando Toloza se escapó por derecha y envió un centro al corazón del área que capitalizó Castro, entrando sin marcas, para batir a Musso.

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A lo largo de la etapa inicial quedaron reflejadas las diferencias en los momentos de uno y otro -y al revés que lo sucedido en la ida, el 29 de junio-: DIM en plena competencia nacional y Racing, de pretemporada, en proceso de formación con la ausencia de algunos de sus jugadores más importantes (Acuña, Martínez, Aued, los tres transferidos) y el ingreso de los refuerzos (Patiño, Orban, Arévalo Ríos).

El local, por eso, fue muy superior y no extrañó que ampliara al 2 a 0 a los 25m, con un nuevo gol de Castro (resultado que lo ponía en los octavos de final por el tanto de visitante); y que generara otras opciones para liquidar el pleito.

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Sin embargo, y a instantes del descanso, Racing, que no había podido desplegar la idea de Cocca en su dibujo flexible del 5-4-1, logró el descuento.

Zaracho -la figura de la noche- se fue por izquierda, mandó un centro medido y Diego González, anticipando a la defensa del local, puso la cabeza para el 1-2. Ahora el que pasaba a octavos era el equipo de Avellaneda.

El empujón anímico que le dio el gol cambió radicalmente el partido porque le permitió a Racing pararse mejor en el segundo tiempo: no solo no sufrió en el arco propio, sino que llegó al empate. Una picardía de Zaracho (hizo rebotar la pelota en el brazo de Saiz, en el piso tras intentar un corte en el área) le dio un penal y otro pibe, Pablo Cuadra, lo cambió con un fuerte derechazo por el 2 a 2.

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La necesidad de marcar tres tantos más para lograr la clasificación significó un golpe para DIM, que en el primer tiempo había hecho todo para merecer una victoria holgada y Racing, con dos llegadas, le sacó el empate y la confianza.

Para peor, momentos después el local se quedó con diez hombres por la expulsión de Toloza (agresión a Grimi) y de allí hasta el final fue esperar el cierre, antes del que DIM sufrió otras dos tarjetas rojas (Saiz por doble amarilla y Lopera por una falta fuerte) y Racing se llevó la victoria con el tanto de Mansilla.

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