El futbolista y sus amigos protagonizaron un hecho violento en un boliche de Lanús. “Ricky” debió ser sacado del lugar en un patrullero. Hoy debería sellarse su vuelta al “Xeneize”

Los escándalos de Ricardo Centurión parecen no tener fin. A pesar de que sus actos de mala conducta extrafutbolísticos fueron los que, en primer lugar, pusieron en jaque su continuidad en Boca, el jugador parece no aprender del pasado y otra vez fue protagonista de una violenta situación.

Días atrás, Ricky regresó de Europa. Luego de que el club xeneize hiciera una nueva oferta por su pase al San Pablo de Brasil, el futbolista decidió no firmar con el Genoa de Italia y volver al país para reintegrarse al plantel comandado por Guillermo Barros Schelotto. El sábado por la noche, fue a bailar junto a un grupo de amigos y amigas al boliche Capítulo I de Lanús.

Ya en el local nocturno, hubo una serie de escándalos que involucraron a los allegados de Centurión y al propio jugador. Según testigos, jóvenes que estaban en el lugar quisieron sacarse fotos con el futbolista y sus amigos los sacaron de mala manera. La situación se puso muy violenta. Ricky también intercambió insultos y hasta hubo amenazas e invitaciones a pelear afuera.

“Como cualquier fanático de Boca, me acerqué para pedirle una foto y me dijo que no de mala manera, me dijo que no lo molestara. Me di cuenta de que estaba ‘re puesto’. Me acerqué para pedirle disculpas, pero una persona que estaba con él se metió y de forma muy violenta empezó a gritarme, a insultarme y me propinó un golpe de puño. Se armó revuelo, vinieron los patovicas y nos separaron”, relató Fabián, la persona que tuvo el altercado con Centurión, al canal CrónicaTV.

Luego, denunció: “Centurión y su amigo me dijeron que afuera me iban a matar, que me iban a agarrar a los tiros. Me hacían gestos con las manos como que me iban a dar un tiro en la pierna”. Según Fabián, el futbolista “estaba drogado o borracho”. “Estaba raro, muy sacado y muy violento”, agregó y no descartó iniciar acciones legales por el episodio.

Finalmente, Ricky fue retirado del lugar en un patrullero. El futbolista se fue con el rostro tapado y custodiado por las fuerzas policiales para evitar otros hechos de violencia a la salida del boliche.

Este lunes, Centurión debe firmar su nuevo contrato con Boca y viajar hacia Ciudad del Este, Paraguay, para sumarse a la pretemporada del equipo. Este episodio violento -uno más de una larga lista- pone en jaque su nuevo desembarco en el club de la Ribera, donde prácticamente no tiene respaldo por la gran cantidad de conflictos extrafutbolísticos en los que se ha involucrado en los últimos tiempos.

Su único apoyo en la institución -y principal impulsor de su vuelta- fue Guillermo Barros Schelotto. ¿Cómo tomará el mellizo este nuevo escándalo? ¿se caerá la operación o le darán una nueva oportunidad?

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