Todos los ojos estaban posados sobre el delantero que llegó como estrella desde Europa y después sobre el equipo, en una inversión quizás más mediática que de genuina identidad boquense, porque si bien les generó atracción, los hinchas todavía no llegaron al punto de empezar a cantar por él.

El partido se hizo entretenido por momentos y bien jugado cuando la pelota pasó por el uruguayo Nicolás Lodeiro en el medio y le llegó a Osvaldo arriba, demostrando el ex Huracán que está por encima de la media de los delanteros argentinos del plano local.

Boca insinuó más de lo que concretó ante un equipo inferior en individualidades y estructura colectiva, que se paró con un 4-2-3-1 y si bien intentó salir prolijamente desde atrás, fue endeble a la hora de defender, sobre todo en la mitad de la cancha.

Pero los planetas se alinearon sin dudas para que se diera la noche perfecta, ya que a los 15 minutos del primer tiempo se fue lesionado Guillermo Burdisso y su reemplazante, Juan Cruz Komar, por vía aérea, fue quien logró la apertura del marcador 18 más tarde.

Pero para que el argumento de la película fuera más atractivo, Wanderers no hizo más que sacar del medio y luego de cuatro toques directos dejó al volante Diego Riolfo mano a mano con Agustín Orión para que definiera entre las piernas del arquero.

Ese momento de tensión permitió que después ”el muchachito de la película” se adueñara del protagonismo cuando, a falta de dos minutos para finalizar la etapa, también con un cabezazo colocó el que a la postre sería el tanto del triunfo ”auriazul”.

Gestos de ”cowboy” disparando a dos manos de cara a la hinchada de Boca y posterior lanzamiento de besos hacia el palco de Diego Maradona donde estaba su pareja, la actriz Jimena Barón, junto a la ex esposa y la hija del ”Diez”, Claudia Villafañe y Dalma, completaron la escena de un guión escrito por el destino que puso la realidad por encima de la ficción.

Después hubo 45 minutos más de un par en el que el público se regodeó sin abandonar la cautela, ante la exigua diferencia en el resultado que no permitía disfrutar a pleno de este ”nuevo Boca post (Juan Román) Riquelme”, que parece tener a una nueva estrella con mucho nombre pero sin apellido, que pese a saber que tendrá un paso fugaz por el club del que es hincha, quiere permanecer en el corazón de sus adeptos para siempre.

Debutó Osvaldo, que obviamente fue reemplazado a siete minutos del final por Federico Carrizo para recibir los aplausos de rigor, ya no quedan refuerzos por presentar y van cinco triunfos oficiales consecutivos (repechaje en la Libertadores ante Vélez más los dos de la fase de grupos y la misma cantidad en el torneo local), pero el técnico Rodolfo Arruabarrena advirtió al final que hace ”falta seguir mejorando”.

Boca venía de vencer en el debut copero a Palestino, de Chile, mientras que los orientales habían hecho lo propio con Zamora, de Venezuela. Por eso el ”xeneize” hace punta sin compañías en su zona. Pero esta película tiene muchas sagas más por delante. Habrá que ver si todas son tan atractivas como la de hoy.
Telam

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here