Entre el primero del grupo 3 y un Cali eliminado armaron un partido entretenido, de ida y vuelta, en el que hubo ocho goles y por ende errores compartidos.
Dentro de ese panorama Boca contó con momentos de brillantez en la faz ofensiva durante el primer tiempo, cuando contó con tres opciones mano a mano con el arquero Luis Hurtado más un remate que rebotó en el palo derecho.
En ese aspecto se destacaron los buenos pies de Tevez y Gago, a los que les surgió un socio impensado como Fabra.
Pero la contracara estaba en la defensa boquense, sobre todo en los desacoples de los centrales Rolín y Tobio, quienes permitieron que después de la apertura lograda por el colombiano ex Cali Fabra los caleños llegaran a la red dos veces en un minutos a través de Casierra para dar vuelta el marcador. También incidía el retroceso deficiente de Cubas.
Pero Tevez puso rápidamente las cosas en su lugar y entonces se fueron al descanso con una paridad que en los papeles tenía más color auriazul que verdiblanco.
”El extraño caso del Doctor Jekill y Míster Hyde”, la novela del escritor inglés Roberto Stevenson publicada en 1886, que describía los rasgos antagónicos que convivían en la psiquis de una misma persona, resumen perfectamente lo que fue Boca en ese primer tiempo, ya que fue cosa seria atacando y muy mala defendiendo.
Lo último, curiosamente, lo corrigió en el segundo tiempo el ‘Boca que atacaba’, ya que fue más persistente en su accionar y con ello relevó de compromisos al ‘Boca que defendía’, al punto que en esos 45 minutos finales convirtió cuatro goles más.
Y todo se dio en el arranque no más de la etapa final, cuando ya a los 3 minutos Chávez recibió el balón en su propio campo e inició un ‘slalom’ que concluyó con una correcta definición de zurda contra el palo derecho del arquero visitante.
A partir de allí el accionar ‘xeneize’ fue hegemónico y antes de la media hora nuevamente Tevez se anotó en la red con un golazo de tiro libre, mientras que dos ingresados en el período final, Jara y Palacios, terminaron por redondear una victoria por 6 a 2 que se acerca a aquella lograda en el mismo escenario de hoy el 22 de marzo de 2000, cuando le hizo seis contra uno al Blooming, de Bolivia, con cinco tantos del santiagueño Alfredo Moreno. Por contrapartida el Cali sumó su 13ra. derrota consecutiva como visitante en Libertadores.
Un ítem que llamó la atención de la previa del partido más allá de lo futbolístico no fue justamente que a la misma hora Racing se jugaba en el mismo grupo su pase a octavos (lo logró al igualar 1 a 1 con Bolívar, en La Paz), sino el pésimo estado del terreno de juego de la Bombonera.
El lugar más afectado era el de la franja sobre la que dan los palcos, por donde atacó Boca en el primer tiempo y paradójicamente lució el lateral colombiano Frank Fabra, autor de un golazo, el primero de su cosecha personal con la camiseta ‘xeneize’.
Pero esta muestra fue el botón que sirvió para que pese al mal estado de ese sector en particular y de todo el terreno en general, ya que estaba muy flojo debajo del césped y por lo tanto terminó hecho un pisadero, no incidiera sustancialmente en el accionar de los futbolistas. Habrá que ver como evoluciona de cara al ‘superclásico’ del domingo ante River Plate.
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