Después de la catastrófica noche que vivió en La Bombonera, Boca arribó a Paraguay para revertir el 1 a 0 adverso que le había propinado el Deportivo Capiatá, en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

El cambio de esquema que dispuso Rodolfo Arruabarrena, con tres delanteros en su ofensiva, intentó dañar el Catenaccio propuesto por Héctor Marecos. Un remate de César Meli, que rebotó contra el palo izquierdo de Antonio Franco Arza, fue la primera advertencia del equipo del ”Vasco”. Un tiro cruzado de Andrés Chávez, que se fue a centímetros del mismo caño, volvió a generar suspiros en el pueblo ”xeneize”. Desde el principio la visita quiso imponer su jerarquía.

La respuesta local se produjo a los 20 minutos, a través de una avivada de Carlos Ruíz Peralta. El volante reanudó el juego cuando la defensa rival estaba distraída y se juntó con Oscar Ruíz, quien construyó una pared muy eficaz para quedar mano a mano frente a Agustín Orión. Si bien la jugada generó peligro, la acción se diluyó con un saque de banda. Con mucho sacrificio y pocas ideas, los dueños de casa expusieron sus armas.

LEÉR MÁS  Piden a Passarella para la selección de Paraguay

Antes de que se vayan al descanso, un centro de José Fuenzalida pudo derivar en el primer tanto de la noche. El chileno buscó la cabeza de Jonathan Calleri, quien extendió la acción hacia la llegada de Federico Carrizo. En el borde del área chica, el ex Rosario Central cabeceó de pique al suelo y la pelota rebotó tanto que se fue por encima del travesaño. Por ese tipo de ocasiones desperdiciadas, el estado de ánimo fue disminuyendo considerablemente en los argentinos.

LEÉR MÁS  Boca se podría quedar con uno de los pedidos por Gallardo

En el complemento Boca cambió hacia una actitud más agresiva. Una preciosa habilitación de Meli hacia Chávez fue el ejemplo de la incisiva personalidad que mostraba la entidad porteña. El ex Banfield dominó con el pecho y buscó el ángulo más lejano de Franco. La superioridad ”xeneize” se percibía en el desarrollo del juego, pero no en el marcador. Además, los tiros libres ejecutados por Arturo Aquino mantenían en vilo a un sólido Agustín Orión.

La irresponsabilidad de Gustavo Velázquez, y la falta de experiencia de Héctor Marecos por no reemplazar al volante que estaba amonestado, debilitó a Deportivo Capiatá. Por una infracción innecesaria en la mitad de la cancha, Wilmar Roldán expulsó al hombre con pasado en Cerro Porteño, quien abandonó el campo con lágrimas de impotencia. Con uno más, Arruabarrena, quien ya había heho ingresar a Juan Manuel Martínez, sacó a Juan Forlín por Luciano Acosta. Sin dudas, el ”Vasco” puso toda la carne al asador.

LEÉR MÁS  “No creo que tenga chance de ir al Mundial”, dijo Benedetto

Cuando parecía que las esperanzas estaban acabadas, un centro del ”Burrito” desubicó a la última línea guaraní y Jonathan Calleri fusiló a Franco. Lejos de conformarse, los argentinos continuaron lastimando a su adversario para evitar los penales. Para ello ya estaba Emmanuel Gigliotti en el área enemiga. Sin embargo, la definición de la serie se estableció desde los doce pasos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here