Boca derrotó a Estudiantes y Bianchi respira

En la previa, Boca llegaba en medio de una suerte de crisis deportiva que involucraba a su entrenador, Bianchi, porque acumulaba dos caídas seguidas (Belgrano y Atlético de Rafaela), más de 100 días sin ganar y además sufrió dos derrotas ante River en el verano.

El aliento a Bianchi, el DT más ganador en la historia del club, fue destacado y en ese contexto, Boca fue por un triunfo para calmar los ánimos.

El primer tiempo fue mediocre, con pocas situaciones de riesgo en los arcos, propiciado por el mal manejo del balón de ambos cuando intentaron arrimarse a la valla rival. Fernando Gago estuvo errático en Boca y Sebastián Verón tampoco pudo afinar su puntería en los pases en Estudiantes.

Las llegadas más peligrosas se produjeron a los 36 minutos, con un fuerte remate del juvenil Luciano Acosta en la puerta del área, tras un rebote que generó la aparición de Insúa por la franja izquierda. El arquero Gerónimo Rulli se estiró y con la punta de los dedos de la mano derecha desvió el disparo.

A los 39m., Mauricio Rosales conectó de cabeza la pelota, tras un centro al área de Ernesto Goñi y su remate pasó cerca del segundo palo de Agustín Orión.

El gol de Gigliotti llegó dos minutos después, mediante el córner que ejecutó Gago por sector derecho. El ex San Lorenzo y Colón de Santa Fe, de cabeza, abrió el marcador para el delirio del público xeneize, que encontró algo de tranquilidad.

En la segunda etapa, Boca salió con confianza a liquidar el pleito, con una versión mejorada de Gago y con Erbes más vertical, pero el arquero Rulli se erigió en figura en tres minutos ante los intentos de Erbes, Gago y el ‘Burrito’ Martínez.

A los 9m., Gago tuvo el segundo con un remate casi desde la mitad del campo de juego, ante un rechazo largo de Rulli, pero su remate pasó por encima del travesaño. Hasta ahí, se observó lo mejor del conjunto xeneize.

A medida que pasaron los minutos, Patricio Rodríguez, que ingresó en el segundo tiempo, tuvo más injerencia en el ataque cuando Estudiantes salió de su campo y Verón retomó la posesión.

Bianchi se dio cuenta y envió a la cancha a Diego Rivero y Diego Perotti, en su debut en el fútbol argentino, para ganar el medio.

A diez minutos del final, Boca se quedó sin delanteros con el regreso del ídolo, Juan Román Riquelme, por Gigliotti, y apostó por el contraataque y la tenencia de la pelota por parte de su número 10 que contó con una situación de gol, a dos minutos del cierre.

Un tibio Estudiantes no encontró los caminos para quebrar a Boca y solamente lo preocupó con la pelota parada, cuando a los 40m., Román Martínez interceptó un envío de Verón. El ex Tigre, en soledad, no le dio la dirección justa al balón.

Cuando finalizó el partido, Boca festejó la victoria tan postergada (no lo hacía desde el 15 de noviembre pasado, 2-1 a Tigre, 15ta. fecha del torneo Inicial), pero tanto Bianchi como sus dirigidos saben que se trató de un éxito en un partido pobre, que estaba destinado al empate.

En la próxima fecha, Boca visitará a Vélez y Estudiantes La Plata, que no perdía desde la 19na. fecha del Inicial 2013 (0-2 ante Tigre) será local ante Newell’s Old Boys.
Telam

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