El Barcelona se despedirá de la Liga habiendo ganado a domicilio al Real Madrid, al Atlético, Sevilla, Athletic y Valencia. Cinco desplazamientos de alto riesgo donde, a priori, podría entenderse algún tropiezo y cuyas victorias, en buena lógica, deberían entenderse como fundamentales en la carrera por el título.

Y sin embargo el campeonato está más cercano al Real Madrid porque el Barça se ha dejado puntos lejos del Camp Nou de manera entre ridícula y sospechosa. Tropiezos en Vigo, San Sebastián, La Coruña o Málaga que no tienen defensa… Y otros, Villarreal y Sevilla, que provocan quejas evidentes y acaso decisivas en la suerte final del torneo liguero.

El equipo de Luis Enrique ha sumado los tres puntos en los campos de los equipos que jugarán la próxima temporada Champions, 9 en total, mientras el Real Madrid sumó 4, el Atlético 2 y cero el Sevilla. Y, sin embargo, de no mediar carambola, el Madrid será campeón.

¿Qué ha ocurrido? Simplemente que el grupo de Zidane no se ha dejado lejos del Bernabéu, en momentos trascendentales, los puntos que sí perdió el todavía campeón. Algunos de manera imperdonable… Y otros de forma sospechosa.

SIN ARGUMENTOS

El Barça, que venció consecutivamente los primeros tres desplazamientos a Bilbao, Leganés y Gijón, se había dejado ya por el camino de forma inverosímil cinco puntos en el Camp Nou en un arranque mediocre. Le venció el Alavés por 1-2 y le arrancó un empate el Atlético de Madrid antes del primer gran error lejos de casa.

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Allí donde el Real Madrid puede apuntalar, o perder, el título este miércoles cayó el Barça el dos de octubre. El Celta de Berizzo le metió tres goles en poco más de media hora y acabó ganándole por 4-3 en una noche horrorosa de Ter Stegen en lo que se entendió un aviso. Del que, a la vista está, no aprendió.

Después vino el tropiezo habitual en San Sebastián ante la Real Sociedad con un empate (1-1) enclavado en tres jornadas que significaron un derrumbe preocupante por los empates cedidos en casa ante Málaga y Real Madrid, que salvó el KO en el último suspiro por el gol de Sergio Ramos.

Pero acaso lo peor en la historia liguera de esta temporada para el Barça llegó, ya en la segunda vuelta, cuando después de haber ganado en el Vicente Calderón fue a caer de manera indigna primero en Riazor frente al Deportivo y después en La Rosaleda contra el Málaga de Michel (2-0) para dejarse seis puntos que ahora mismo se entenderían definitivos en su suerte.

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LAS QUEJAS

Errores que no soportan ninguna clase de argumento y que provocan que los de Luis Enrique se deban mantener agarrados al milagro, esperando, como dijo el entrenador asturiano, a que dos rivales que derrotaron a su equipo (Celta y Málaga) sean capaces de frenar también al Madrid…

Aunque alrededor del Camp Nou se mantiene en el plano lo sucedido en dos partidos concretos a los que se alude de manera indisimulada para explicar, también, la situación actual de la clasificación.

Porque el Barça podría hoy sumar cuatro puntos más de no mediar dos errores arbitrales mayúsculos y que no admiten discusión de ninguna clase. Los que sucedieron en El Madrigal el 8 de enero y en el Villamarín el 29 del mismo mes.

En su visita al Villarreal el Barça protestó por un penalti clamoroso en un remate de Messi que desde el suelo rechazó con el brazo extendido Bruno. El partido acabó con empate a uno y si bien es cierto que un penalti no es un gol (porque hay que meterlo y el Barça precisamente ha fallado algunos) aquella jugada se mantiene en el imaginario azulgrana de manera evidente.

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Más aún teniendo en cuenta que el 26 de febrero, en ese mismo escenario, el Madrid ganó por 2-3 aprovechándose de un penalti del mismo Bruno en un balón que le rebotó en el brazo y que de acuerdo al reglamento, reconocido por los propios árbitros, no debió ser señalizado.

El mes de enero, sin embargo, acabó con un escándalo mayúsculo en Sevilla, donde el Barça se llevó un pobre empate en el campo del Betis que debió ser victoria. Con el 1-1 en el marcador, en la recta final del partido, un remate de Jordi Alba lo rechazó Aissa Mendi… cuando el balón ya había traspasado la línea de gol de forma evidente.

Son esos dos partidos, esos 4 puntos perdidos, los que provocan un clamor alrededor del Camp Nou. Porque esta vez, más que nunca, la Liga, pendiente como está de lo que haga el Madrid en Vigo y Málaga, se habrá sentenciado a domicilio.

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