A 49 años del golpe cívico-militar, miles de personas participaron de las movilizaciones por el aniversario del golpe en todo el país y en defensa de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Los organismos de derechos humanos gritaron “¡basta de negacionismo y apologismo del genocidio!”
    Una Plaza de Mayo colmada acompañó a las Madres, a las Abuelas, a sobrevivientes y familiares y gritó por los “30 mil detenidos desaparecidos, ahora y siempre”, como única respuesta a las provocaciones del Ejecutivo este lunes en las que cuestionó la cifra de víctimas del terrorismo de Estado y promovió la “memoria completa”.

    Por primera vez desde 2006, las organizaciones de derechos humanos realizaron una sola marcha y realizaron un acto conjunto frente a la Casa Rosada en lo que se cree que fue la mayor movilización de un 24 de marzo desde el regreso de la democracia.

    Sobre el escenario, sólo estuvieron Madres y Abuelas acompañando a quienes leyeron el documento consensuado: Estela de Carlotto, titular de Abuelas, Taty Almeida y Elia Espen, de Madres Línea Fundadora, y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

    “Tenemos la fuerza de la historia de nuestro pueblo, y por eso Milei y Villarruel pretenden negar el genocidio y desmantelar las conquistas en materia de Memoria, Verdad y Justicia. ¡Basta de negacionismo y apologismo del genocidio perpetrados por el gobierno nacional, armado y orquestado por Villarruel!”, sostuvo Taty al cierre del discurso, que fue firmado por todas las organizaciones, tanto las históricas, entre ellas como Abuelas, Madres, HIJOS, Familiares y APDH, como las que forman parte del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.

    La dirigente de Madres Línea Fundadora denunció también “el vaciamiento y desmantelamiento de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y los sitios de memoria y de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad y el hostigamiento y precarización del Banco Nacional de Datos Genéticos”, y exigió la “preservación de los Espacios para la Memoria y el cuidado de las pruebas materiales de la represión”.

    Los organismos pidieron también la renuncia de Patricia Bullrich por la brutal represión a la protesta social que ordenó y cuestionaron una nueva toma de deuda con el FMI. “La deuda es con el pueblo, plata para jubilaciones, medicamentos, empleo, protección social, vivienda, salud y educación!”, manifestaron.