Pablo González sostuvo que si las obras en Vaca Muerta las hubiera encarado el gobierno de Mauricio Macri «se habría hecho un programa de propiedad participada con una concesión a 27 o 30 años donde las productoras de gas serian rehenes del dueño del sistema de transporte».

    El presidente de YPF, Pablo González, afirmó este lunes que la continuidad de las obras del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) y el funcionamiento de la empresa petrolera de bandera «corren riesgo si asume un gobierno neoliberal».

    «YPF y esta obra -en referencia al GPNK- corren riesgo si asume un gobierno neoliberal, no tengo dudas de eso. La Agencia Internacional de Energía (AIE) sostiene que Vaca Muerta es la segunda reserva de gas del mundo y la cuarta de petróleo no convencional del mundo, con un nivel de reservas para 150 años. Frente a esta situación, Argentina tiene gas para el mercado local y para exportar», sostuvo González, quien también es candidato a senador nacional en Santa Cruz en la lista de Unión por la Patria (UxP).

    Al conjeturar respecto a la forma en la que otro gobierno de corte neoliberal hubiera empleado para realizar el gasoducto, el presidente de YPF dijo que «hubiese echo un programa de propiedad participada con una concesión a 27 o 30 años donde las productoras de gas serian rehenes del dueño de sistema de transporte».

    En diálogo con El Destape Radio, al ser consultado sobre las críticas que desde la oposición se hizo sobre la inaguración, González insistió en el potencial de Vaca Muerta como fundamento para concretar la obra y cuestionó el accionar del gobierno de Mauricio Macri en esta materia.

    «Todos sabíamos que había que hacer un gasoducto, todos veíamos que Vaca Muerta estaba produciendo más gas del que podía transportar. Se tomó una deuda de 45.000 millones de dólares pero ¿no tenían 3.000 millones para el gasoducto?», cuestionó el dirigente patagónico.

    De esta forma, destacó el rol del Estado y la sanción de la norma que determinó el Aporte de Grandes Fortunas en la que se estableció que el 25% de lo recaudado iría destinado para financiar emprendimientos de este tipo.

    Sobre el trazado del gasoducto, González dijo que «se tomó la muy buena decisión de ir primero a la provincia de Buenos Aires para, de esa forma, aumentar el volumen de gas y poder industrializar la zona núcleo de la provincia de Buenos Aires y después sí ir a San Jerónimo -provincia de Santa Fe- para interconectar con provincias argentinas que todavía no tienen gas como Corrientes o Misiones o aumentar el volumen y las trazas de gasoducto para el Chaco».

    «Todos sabíamos que había que hacer un gasoducto, todos veíamos que Vaca Muerta estaba produciendo más gas del que podía transportar. Se tomó una deuda de 45.000 millones de dólares pero ¿no tenían 3.000 millones para el gasoducto?»Pablo González, presidente de YPF.

    Por último, el titular de YPF destacó la «decisión histórica» que marcó la renacionalización de YPF en 2012, durante el mandato de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que permitió recuperar «un recurso estratégico nacional».

    «A partir de esa decisión, Argentina empezó un proceso de inversiones, desarrollo y una curva de aprendizaje de Vaca Muerta que en la actualidad determina que Vaca Muerta tenga el nivel de producción que tiene y el horizonte que tiene, no solamente en cuanto al gas, sino también al petróleo no convencional. Fue una decisión histórica que marcó un antes y un después en la historia de YPF», finalizó González.