El presidente Alberto Fernández aseguró que la Argentina le pide ayuda económica a Brasil cuando está en problemas como una forma de ratificar la amistad entre ambos países, al ser condecorado por su colega, Luiz Inácio Lula da Silva, con la máxima honra de la diplomacia brasileña, como parte de la celebración de los 200 años de relación bilateral formal. El mandatario brasileño le respondió al anunciar que trabaja en una línea de financiamiento con la banca pública para mantener el ritmo de las exportaciones brasileñas hacia la Argentina, que encuentran demoras por la falta de divisas en el Banco Central a raíz de las restricciones provocadas por la sequía.

    «Nada es fácil, porque ustedes tienen un amigo en problemas, pero cuando un amigo está en problemas, ¿qué hace el que está en problemas? Pide ayuda a los amigos Y los amigos siempre están», dijo Fernández al agradecer la condecoración de la Orden del Cruzeiro do Sul en una ceremonia en el Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña.

    Tanto Lula como Fernández ratificaron la unidad y la integración entre la Argentina y Brasil, en la conmemoración de los 200 años de reconocimiento por parte del gobierno de las Provincias Unidas del Río de La Plata a la independencia brasileña.

    «Brasil y Argentina nacieron para estar indisolublemente unidas. No hay ninguna posibilidad de que otra cosa ocurra. No hablamos el mismo idioma, pero tenemos iguales culturas, historias que compartimos y nuestros idiomas además cada vez se parecen más estamos inventando el portuñol y eso funciona», aseguró Fernández.

    Esta fue su quinta visita en el año a Brasil, pero es la primera gira de Estado, en el marco, también de las negociaciones que lleva adelante el vecino país a nivel interno para intentar conseguir financiación y garantías para las exportaciones hacia Argentina, permitiendo el flujo comercial para sus productos sin depender de la disponibilidad de divisas del Banco Central argentino para pagar el comercio exterior.

    Lula hizo un repaso histórico de las relaciones bilaterales y destacó también el inicio de la integración moderna binacional con los expresidentes Raúl Alfonsín y José Sarney, que sembraron la base del Mercosur. «Nuestra integración es una política de Estado», sostuvo Lula en su discurso, y dijo que la visita de Estado «no es un encuentro más».

    Lula defendió el plan de trabajo conjunto iniciado desde que asumió el 1 de enero y sostuvo la búsqueda de financiamiento para agilizar el comercio con la Argentina, a la vez que reflotó la idea de crear una moneda comercial regional sin eliminar el peso y el real para comerciar sin depender del dólar.

    También dijo que está trabajando en la financiación integral de las exportaciones hacia Argentina con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y calificó como «positiva» la marcha de la financiación para las obras del gasoducto Néstor Kirchner que deben llegar al estado sureño de Rio Grande do Sul para comprarle gas a la Argentina.

    «Estoy muy satisfecho de las perspectivas positivas de financiación del BNDES, la exportación de productos para la construcción del gasoducto. Estamos trabajando en la creación de una línea de financiación integral para las exportaciones brasileñas a Argentina. No tiene sentido que Brasil pierda espacio en el mercado argentino a favor de otros países porque ellos ofrecen crédito y nosotros no. Todos ganan, las empresas y trabajadores brasileños y los consumidores argentinos», sostuvo.

    La Explanada de los Ministerios de Brasilia apareció toda la jornada con banderas argentinas y brasileñas, como parte de la visita de Estado realizada por Fernández, que incluye una reunión en el Congreso y en el Supremo Tribunal Federal. Los mandatarios mantuvieron una reunión de trabajo de una hora con sus principales colaboradores en el Palacio del Planalto, la sede del gobierno.