La cartera sanitaria jujeña precisó que el ritmo de contagio se acelera y que en los últimos días se reportaron 181 infectados, por lo que aconsejó intensificar los operativos de control focal, el descacharrado y la fumigación en las localidades donde se registra un brote de la enfermedad.

    El Ministerio de Salud de Jujuy informó este jueves que el número de casos de dengue ascendió a 714, por lo que permanecen los operativos de control focal, descacharrado y fumigación en localidades donde se registra un brote de la enfermedad.

    La cartera sanitaria precisó que en los últimos días se reportaron 181 nuevos casos de dengue en Jujuy, y a lo largo de este año suman un total 714, de los cuales 272 habitan San Pedro, 198 en Caimancito, 56 en Libertador, 46 en Fraile Pintado, 25 en Yuto, 20 en Palma Sola, 17 en San Salvador.

    A los que se suman, 12 en Perico, once en Calilegua, diez en El Piquete, siete en Monterrico, siete en Pampa Blanca, seis en Santa Clara, cuatro en Vinalito, tres en Chalicán, tres en La Esperanza, dos en tránsito, dos en San Antonio, dos en Aguas Calientes, dos en El Carmen, dos en Palpalá, uno en Humahuaca, uno en Rodeíto, uno en Yala, uno en El Talar, uno en Reyes, uno en La Mendieta y uno en Puesto Viejo.

    Asimismo, detallaron que 16 personas permanecen internadas en servicios de salud públicos y privados, «en todos los casos con evolución y pronóstico favorables», al tiempo que el lunes pasado se notificó el fallecimiento de una mujer de 49 años con comorbilidades previas.

    Ante esta situación, desde el Ministerio de Salud señalaron que el control focal se realiza en cada vivienda, donde se requiere a los vecinos que permitan el ingreso y colaboren con los equipos de vectores.

    «Aquí se apunta a la fase inmadura acuática del mosquito aedes aegypti, transmisor de la infección del dengue», manifestaron de modo tal que se «considera foco a cualquier recipiente con agua que contiene larvas del mosquito, el que se elimina efectivamente», completaron.

    Las tareas se complementan con el «descacharrado», acción que cuenta con la colaboración de los municipios locales.

    Otra de las medidas implementadas para contener los nuevos contagios es la fumigación programada que «permite la eliminación de los ejemplares adultos del mosquito aedes, los que pican y tienen capacidad de transmitir la infección», consideraron.

    «En la actual situación epidemiológica es fundamental el compromiso de la comunidad para mantener las casas libres de mosquitos, evitar que se formen criaderos y revisar de manera permanente que los ambientes estén libres de ejemplares», añadieron.

    Finalmente indicaron que el «uso de repelentes es clave al igual que utilizar ropa que cubra brazos y piernas durante las actividades laborales o recreativas al aire libre, colocar mosquiteros en puertas y ventanas, cuando sea posible usar ventiladores o aire acondicionado en las habitaciones y proteger cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras».